Movimiento Bolivariano Suroccidente Colombiano

El sabotaje infame:

Reporte especial a propósito de la liberación unilateral de prisioneros el día 2 de abril de 2012.

 

Por: Cristóbal Máuser

Núcleo de propaganda Simón Rodríguez - MB Suroccidente

 

liberacion unilateral de prisioneros de guerra

El día 2 de abril de 2012 ocurrió ante la mirada atónita de millones colombianos el sabotaje más infame que hayan podido ejecutar el Estado colombiano y sus medios de desinformación. Se trataba de sabotear y desinformar al pueblo colombiano para que no asimilara y analizara correctamente los acontecimientos que se estaban desarrollando en torno a la liberación de los últimos prisioneros de guerra en poder de la insurgencia de las FARC-EP. Los objetivos del Estado colombiano y sus medios eran varios:

 

  1. Mostrar el gesto político y humanitario de las FARC-EP como “insuficiente” para la iniciación de un escenario de diálogo.
  2. Invisibilizar el accionar político y las personalidades del gran movimiento nacional e internacional por la paz de Colombia de cuyo trabajo es fruto la liberación unilateral de los prisioneros de guerra.
  3. Seguir posicionando ante el país y ante el mundo la imagen de que el Estado colombiano esta “ganando la guerra” y que las liberaciones son el fruto de tener “acorralada” a la insurgencia.
  4. Invisibilizar a los prisioneros políticos en poder del Estado colombiano que padecen todo tipo de vejámenes y violaciones del DIH en las cárceles del régimen. 

 

¿Cómo se ejecutó el plan por parte del Estado y sus medios?

Además de la expectativa hipócrita y parcializada que se ejecutó los días anteriores a la liberación, la desinformación, los “informes especiales”, los programas de “pirry” y los eventos cívico- militares contra las minas antipersona, las “cadenas de oración” acompañadas nuevamente de las pataletas de la iglesia católica porque “no los invitaron a las liberaciones” y porque según ellos “las farc le mienten al país y juegan con los sentimientos de los familiares” por el simple hecho de haber aplazado un poco la liberación por el sabotaje del mismo ejército con sus brigadas móviles.  En fin todo este show de la llamada “sociedad civil” que se caracteriza por no criticar en lo más mínimo al Estado que ha hecho hasta lo imposible porque no se materialice el gesto político y humanitario de las FARC-EP.

 

Para ejecutar su plan el Estado colombiano debía desarrollar junto a sus medios, una estrategia y un plan a seguir durante el transcurso de los acontecimientos. Teniendo en cuenta las experiencias de liberaciones pasadas y el revés político que le significa al Estado los gestos de paz unilaterales por parte de la insurgencia, el Estado colombiano centró su atención en el impacto que la liberación tendría ante el pueblo colombiano, pues es evidente que al ser la última liberación, en donde todos los prisioneros de guerra en poder de la insurgencia fueron liberados, el Estado colombiano se ve obligado a hacer algo para mostrar su voluntad de paz.

 

La paz es el anhelo de los colombianos y la oligarquía corrupta y asesina es la que quiere continuar con la guerra,  por eso el Estado debía buscar la forma de lavarse las manos. ¿Cómo lo hicieron? Sacando a relucir el tema de los prisioneros civiles. Temprano en la mañana empezaron los reportajes sobre los “secuestrados y desaparecidos” civiles en manos de la insurgencia. Según los medios son más de 400 personas de las que no se sabe nada. Es decir, 400 personas frente a 10 que van a liberar es demasiado, luego el gesto de la insurgencia es matemáticamente “insuficiente”. “No podemos cantar victoria hasta que no estén de regreso todos los colombianos en poder de las farc” declaró la “nueva cara” de noticias caracol Luis Carlos Vélez, recién salido de la moderna Escuela de las Américas de los medios de comunicación, el canal imperialista CNN. “No podemos olvidar que han sido 14 años de barbarie, que las farc son bárbaras, que las tomas guerrilleras donde fueron secuestrados estos héroes de la patria fueron realmente bárbaras” esta es la nueva cara imperialista de noticias caracol.

 

Para sabotear la percepción que el pueblo colombiano tendría de las liberaciones el Estado decidió que debían eliminarse cualquier tipo de imágenes que mostraran la felicidad del reencuentro de los retenidos con sus familiares. Por eso tomaron la decisión absurda de no dejar que los retenidos se reencontraran con sus familiares luego de bajar de los helicópteros. Los medios alcanzaron a registrar con horrorosa hipocresía e indolencia que “por razones de seguridad” los familiares no podrían ver a los liberados sino después de algunos días. El estado terrorista al que no le importa gastar miles de millones de dólares en bombardeos ahora aduce razones de “logística” y de “gastos” para no poder alojar y transportar a tantos familiares. La decisión causó tanta indignación y significó tanto descrédito para el gobierno que finalmente reversó la decisión. Por supuesto, esta situación también la pasaron de agache los medios con sus caras “nuevas” y viejas.

 

A lo anterior se suma la situación que se presentó en muchos lugares del país donde hubo un “accidental” apagón de electricidad justo en el momento en que los liberados tocaban tierra. Por tal razón muchos colombianos no pudieron ver en vivo y en directo las imágenes de la llegada. El objetivo de este episodio de la guerra sicológica ejecutada por el Estado era amortiguar el impacto que el gesto unilateral de la insurgencia lleva implícito. Cuando los colombianos vieron las primeras imágenes ya pasadas las seis de la tarde el ambiente ya no era el mismo, ya no había la misma emoción ni el mismo sentimiento, ya el Estado colombiano la había saboteado y ya los medios habían hecho la edición de las imágenes. La idea era que el pueblo colombiano no sintiera ni el más mínimo sentimiento de solidaridad ni de agradecimiento con la insurgencia fariana.

 

Igualmente se invisibilizó de manera descarada la figura de las Mujeres del Mundo por la Paz y de Colombianos y Colombianas por la Paz. Cuando la ilustrísima Piedad Córdoba habló en rueda de prensa pasadas las siete, el canal caracol cortó la transmisión descaradamente en el momento en que Piedad empezó a hablar de los prisioneros políticos en las cárceles del régimen, de los luchadores sociales y populares encarcelados injustamente y de los líderes de desplazados que reclaman tierras que han sido asesinados impunemente. La pauta ya la había dado el mismo Santos en su alocución de las 6:45 aproximadamente. Dijo que el gesto era insuficiente, que lo “valoraba” pero que eso no significaba que hubiese condiciones todavía para la iniciación de un escenario de diálogo, pues todavía había muchos civiles en poder de la insurgencia de los que no se sabía nada ¡Cuánto valoran los colombianos su valoración señor presidente, pues es evidente que hay muchos guerrilleros muertos en combate y luchadores populares y líderes sociales desaparecidos por el estado de los que no se sabe nada!

A pesar de todo esto, y a pesar de que el Estado colombiano no autorizó la visita de piedad córdoba a los guerrilleros en las cárceles, esto no fue impedimento para que la insurgencia de las FARC-EP, empeñada como siempre en buscar la solución política del conflicto, realizara este gesto político y humanitario.

 

También dijo Santos que la cuestión de la paz en Colombia era cuestión de los colombianos, un indirectazo cobarde al grupo de Mujeres del Mundo por la Paz. Nosotros le preguntamos al señor presidente si la paz es cuestión de los colombianos, ¿Qué hacen aquí entonces las bases militares gringas y los militares recién salidos de Irak y Afganistán? ¿Qué hacen aquí los miles de millones de dólares que el imperialismo yanqui le da a la oligarquía criolla para continuar con la guerra? Además de esto ni siquiera agradeció a la ilustrísima luchadora por la paz Piedad Córdoba por toda su labor, pues la directriz estaba clara: ningún gesto de solidaridad ni de agradecimiento con los que luchan por la paz.    

 

“Me parece bien que el presidente haya dicho que él es quien tiene la llave de la paz” declaró minutos después el más “independiente” periodista de todo el país, el director del diario el Espectador, a propósito de la propaganda televisiva donde se muestra el “heroísmo” y la “independencia” de este diario a lo largo de su historia. E inmediatamente procedió a mostrar la primera página de la edición de mañana: “Y todavía faltan más”. La directiva era sencilla y clara: el gesto de la insurgencia es insuficiente. Y la verdad es que es muy fácil para el estado y sus medios realizar la guerra sicológica contra el pueblo bajo la lógica del “siempre gano”.

 

Para el Estado colombiano en su lógica del “siempre gano” nada es suficiente. Hoy dicen que los liberen a todos y que cesen la práctica del “secuestro”, luego, cuando los liberan y hacen el anuncio de no recurrir a las retenciones con carácter económico dicen que no es suficiente, que hay mucha gente de la que no se sabe nada. ¿Qué dirán después? Que cesen la siembra de minas antipersona (con el tonto de pirry encabezando la campaña nacional), que cesen la práctica del cilindreo, y de los tatucos, que cesen los “reclutamientos forzados” a menores, que cesen los ataques a lugares poblados… y por último dirán: y que dejen esa bobada de ser revolucionarios.

 

Como vemos, esta es una guerra sicológica a la que el Estado colombiano nos tiene sometidos y que todavía no termina. Vale preguntarse cuanto se gasta el Estado y sus medios para desarrollarla mientras en todo el territorio nacional los colombianos se mueren de hambre. Vale la pena preguntarles a estos “periodistas” ¿Por qué tiene tanto miedo de que el pueblo colombiano piense por sí mismo? ¿Por qué nos saturan con su desinformación? Está claro que estos medios de comunicación no quieren la paz del país, pues la guerra para ellos es un negocio, así como para los gremios económicos propietarios de estos medios. Hace poco los colombianos conocieron la noticia de que Luis Carlos sarmiento Angulo, dueño del Grupo AVAL, el más grande oligarca financiero, había comprado el diario “El Tiempo”. ¿Qué podemos esperar de esto? Nada. Más guerra sicológica contra el pueblo.

 

La tarea que tenemos hoy todos los luchadores por la paz es la de crear y fortalecer los medios de comunicación alternativos, trabajar junto al pueblo en la difusión y ampliación de estos para romper el cerco mediático y las operaciones de guerra sicológica a las que nos someten. Es evidente que en un escenario de reconciliación y reconstrucción nacional debe estar presente la democratización y libre acceso a la información, la auténtica libertad de prensa que no es otra cosa que el pueblo informando al pueblo sin tener que pasar por la censura del Estado. La auténtica libertad de prensa y libertad de agitación política es una premisa fundamental para la solución política del conflicto.